
Seguro que nadie podía imaginar cuando grabaron y publicaron ese tema, en 1966, la repercusión que tendría y la influencia que ejercería sobre las generaciones venideras. Para muchos, el auténtico origen del punk y del garage rock, como decenas de artistas enmarcados en estas corrientes se han encargado de señalar. Con su sencilla estructura y con su ritmillo marcado por esos acordes adictivos (¡cuidado!, hermosamente adictivos) del órgano Vox, se convirtió en el segundo himno casi oficial de Texas. Este grupo tejano, liderado por un tal Rudy Martínez (autor del tema en cuestión) que posteriormente cambió su nombre por el de un signo de interrogación (en inglés Question Mark) y que afirmaba que era natural del planeta Marte, entre otras perlas, grabó pocos discos (96 Tears en el 66, y Action en el 67) pero bastante buenos. Sin embargo, fue con este 96 lágrimas con el que pasarían a la posteridad en forma de leyenda. A pesar de varios cambios en la formación y de desaparecer varias veces, aún siguen reuniéndose y actuando, esporádicamente, gracias al mito de su maravillosa y lastimera canción estandarte. No obstante, ha sido versioneada por gente como: Bruce Springsteen, Iggy Pop, The Stranglers, The Modern Lovers, The Cramps, Primal Scream, Joe King Carrasco, y un larguísimo etcétera.
Dicen que el boss, cuando la escuchó por primera vez, afirmó con rotundidad: “Sin duda, es imposible que la haya compuesto un terrícola”...
