
Ahora sé lo que debieron sentir aquellos arqueólogos cuando descubrieron la tumba de Tutankhamon. Seguramente lo suyo fue más laborioso, pero llevaba buscando estos restos musicales desde que leí por ahí que Dylan había rendido un pequeño gran homenaje, durante una actuación en Canadá allá por 1990, a su colega y discípulo, John Lennon.
Nowhere man , como habrás intuido, es una canción muy especial para mí. Da igual si Lennon la hizo pensando en Elvis, en Paul McCartney o en él mismo. Siempre que escuchaba eso de "...isn´t he a bit like you and me?" ("¿...no es un poco como tú y como yo?"), yo siempre respondía: "sí" (creía que me lo decía directamente a mí, en aquellos caóticos tiempos de confusa adolescencia). La extraña letra, la entrada acapella, las armonías vocales y el solo mágico de guitarra me dejaron impresionado hasta ahora,...varios años después. Hay muchas y buenísimas versiones, pero soñaba con la del Zimmerman. Cuando el maestro hace suya una canción la adopta y le da su apellido. Como su sublime "Hallelujah", su dramática "Boxer" o su guasona "Yesterday" (daría un riñón por encontrar su "Sitting on the dock of the bay"), su hermosa "Something" (si alguien no la tiene la posteo),o su...
No tiene un buen sonido (audiencia y alejada), sólo el suficiente para recorrer toda mi espina dorsal y llegar hasta donde apenas quedan ya neuronas de las de discernir, pero aún se mantienen las de sentir. Todavía hay algunos amigos que me preguntan por qué le puse a mi blog este título. (Le podía haber puesto "un rayo de sol", ¿no te jode?). No me imaginaba su voz nasal soltando eso de ..."Nowhere man, please listen,you don´t know you´re missing..."
Por fin, y tras arduas pero fructíferas pesquisas, aquí tenemos "su" cariñoso y alucinante Nowhere man:
PD:Perdón por el rollo a los que ya la conocíais.
